
Secador de cabello compacto de viaje, con dos posiciones de velocidad. Se para cuando lleva medio minuto y tras enfriarse vuelve a funcionar, repitiendo el ciclo.

Este tipo de averías se debe normalmente al sistema de seguridad que llevan los elementos de calor, que interrumpen el suministro eléctrico cuando detectan una temperatura anormalmente alta. Mi consejo cuando pase algo así es poner en marcha el secador en una habitación oscura y mirar a través de la rejilla la resistencia de calor. Si tiene alguna zona muy incandescente y otras zonas apagadas probablemente haya una derivación eléctrica o un cortocircuito entre las espiras que sería necesario revisar. En este caso ocurre este síntoma. Voy a abrirlo para averiguar por qué. Tengo que quitar el único tornillo que tiene, en el mango, oculto bajo una tapa redonda.
Nota: es normal que las espiras en contacto con el chasis aislante de la resistencia tengan un brillo algo más intenso que el resto.

Después, haciendo palanca a lo largo de la unión de los dos plásticos puedo abrir todo el conjunto, enganchado con una serie de pestañas. En la imagen siguiente la marca de atención sugiere que a la hora de cerrar el secador hay que hacer coincidir el pivote del interruptor con el orificio del mando selector de velocidad.

A continuación retiro el protector térmico que hay alrededor del elemento calefactor, tirando en la dirección de la flecha. Este elemento es importantísimo para evitar un sobrecalentamiento del plástico exterior y también para aprovechar todo el calor irradiado.

Finalmente puedo comprobar el origen del problema. La suciedad y restos de cabello han formado acumulaciones que han derivado la corriente de las espiras de la resistencia entre diferentes puntos, provocando el sobrecalentamiento del elemento calefactor y haciendo saltar el sistema de protección.

Una vez retirada la suciedad y habiendo limpiado las espiras de la resistencia monto el dispositivo siguiendo inversamente los pasos del desmontaje y pruebo el secador con resultado satisfactorio. Es muy importante no saltarse nunca los sistemas de protección como fusibles, fusibles térmicos, interruptores térmicos, etc. Se debe localizar el fallo y subsanarlo, pero siempre manteniendo la seguridad como prioridad.